## Descubre el Castillo de Bellver en Mallorca: Historia, Arquitectura y Vistas Impresionantes

El Castillo de Bellver, una imponente fortificación de estilo gótico, se alza a unos tres kilómetros de Palma de Mallorca, en las Islas Baleares. Construido a principios del siglo XIV por orden del rey Jaime II de Mallorca, este castillo se asienta sobre un monte de 112 metros sobre el nivel del mar, ofreciendo vistas espectaculares de la ciudad, el puerto, la majestuosa Sierra de Tramontana y la extensa llanura de Mallorca. Su nombre, derivado del catalán antiguo 'bell veer', que significa 'bella vista', no podría ser más apropiado.

Una de las características más singulares del Castillo de Bellver es su planta circular, una rareza en Europa y el más antiguo de su tipo. Esta peculiaridad arquitectónica, junto con su rica historia, lo convierte en un destino turístico imprescindible en Mallorca. Actualmente, el castillo pertenece al Ayuntamiento de Palma y alberga el Museo de Historia de la ciudad, invitando a los visitantes a sumergirse en el pasado de la isla. El diseño circular con torres adosadas se inspira en el Herodión, en Cisjordania.

La construcción del castillo se llevó a cabo entre 1300 y 1311, bajo la dirección del arquitecto Pere Salvà, quien también trabajó en el Palacio de la Almudaina. Para la edificación, se utilizó piedra extraída del mismo monte sobre el que se asienta, lo que ha provocado algunas grietas en la estructura. Sin embargo, cuando se requería piedra más resistente, se traía de Portals Vells y Santañí. Originalmente, el Castillo de Bellver fue concebido como residencia real, cumpliendo esta función durante los reinados de Jaime II, Sancho y Jaime III de Mallorca. También sirvió de refugio para el rey Juan I de Aragón, quien huyó de la peste que asolaba el continente en 1394. En el siglo XVII, algunos virreyes lo utilizaron como residencia ocasional.

Además de su función residencial, el castillo también desempeñó un papel defensivo, resistiendo varios asedios a lo largo de su historia. El primero tuvo lugar en 1343, durante la campaña de Pedro el Ceremonioso para reincorporar el reino de Mallorca a la Corona de Aragón. Le siguieron asedios en 1391, durante la revuelta contra el Call, y en 1521, cuando sufrió su único asalto durante la rebelión de las Germanías. A lo largo de los siglos, el Castillo de Bellver ha sido utilizado como prisión en diversas ocasiones. En el siglo XIV, albergó a la reina Violante, a los príncipes Jaime e Isabel, y a otros partidarios del rey Jaime III tras su muerte en la batalla de Lluchmayor. Durante la Guerra de Sucesión, sirvió como prisión para felipistas y austracistas. En el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia Española, fue utilizado para encarcelar a prisioneros franceses y, posteriormente, a presos políticos, entre ellos el ministro Gaspar Melchor de Jovellanos, quien realizó la primera descripción del castillo y encargó los primeros planos y dibujos.

En 1931, durante la Segunda República Española, el castillo fue cedido al Ayuntamiento de Palma con la condición de que se destinara a museo. Durante la Guerra Civil, volvió a utilizarse como prisión, albergando a republicanos. Hoy en día, el Castillo de Bellver es un museo abierto al público, donde se puede explorar la historia de Palma de Mallorca desde los primeros pobladores hasta la Edad Media. El patio circular, con su cisterna subterránea, es un punto destacado, al igual que las galerías de arcos góticos que rodean el patio central. La terraza superior ofrece vistas panorámicas inigualables de la isla. Rodeando el castillo, un extenso bosque invita a pasear y disfrutar de la naturaleza. El Castillo de Bellver es mucho más que un monumento histórico; es un símbolo de Mallorca y un testimonio de su rico pasado.
